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Boletín "Mi Celda" No.1
Una Constitución para los nacidos y los por nacer.
Este 24 de febrero el régimen celebró el 30 aniversario de la
proclamación de su Constitución. El referendo que la aprobó se celebró
el 15 de febrero de1976, y según las cifras oficiales votaron a favor de
la misma 5 473 534 personas, que era el 95,74% del total de Ios 5 717
266 electores que existían, por lo que la suma de los que no
concurrieron a votación, los que votaron en blanco, los que anularon las
boletas, o votaron no, ascendio a 243 732 electores, un 4,26%, cifra
esta última elevada para las condiciones de la época, en pleno auge de
las relaciones de sometimiento a la Union Soviética y de máxima pujanza
coactiva, represiva y material del regimen.
En las elecciones parciales celebradas el año pasado el 17.04.05 -el
número de electores ascendió a 8 484 722 (periódico Tribuna de La Habana
18.04.05)- y la población mayor de 45 años o más, según el censo de
septiembre de 2002 -que es la parte de esos electores que tuvieron
derecho a votar en 1976- ascendía a 3 504 139 personas (Revista Bohemia
25.11.05 pág.37). Quiere ello decir, que del total de electores actuales,
aproximadamente 3 504 139 -el 41,3%-pudieron haber votado en 1976 y el
resto 4 980 583 -el 58,7%- no tenían edad para aprobar la Constitución
en 1976 o no habían nacido.
Esa nueva generación de electores, una mayoría del 58,7%, debe tener
derecho a realizar modificaciones esenciales a una Consitución que no
aprobaron y también la ya minoritaria generacion que la aprobó, el
41,3%, a su vez tiene derecho a ratificar su decisión de entonces o
modificarla mediante su voto, ya que en estos 30 años han ocurrido
acontecimientos que han impulsado a muchos a cambiar su actitud ante el
régimen o a simplemente expresar una opinión que antes se guardaban de
manifestar.
Treinta años es un período corto generalmente para la vigencia de una
Constitución, si está responde a las aspiraciones más profundas de la
inmensa mayoría de los habitantes de una nación, pero aún así, todas las
constituciones establecen los requisitoss mediante los cuales éstas
pueden modificarse o sustituirse. La de 1976 establecía ese requisito.
El régimen, temeroso de utilizar ese resquicio constitucional que
preveía un referendo si se reunían más de 10 000 firmas, como en
realidad ocurrio con el Proyecto Varela, hizo aprobar una modificacion a
la Consittución que declaraba inamovible el actual régimen.
Los mecanismos mediante los cuales el régimen logra ese tipo de
aprobación, asi como sus famosas miltitudinarias manifestaciones
públicas, son ampliamente conocidos. Son los mismos que utilizan todos
los regímenes totalitarios.
Mediante esa modificación constitucional Fidel Castro llegó al colmo de
su prepotencia, al dictarle las condiciones de vida a los que aún no han
nacido.
No por ridículo y baldío ese propósito deja de ser profundamente
humillante para el pueblo de Cuba, que tiene que soportar, por el
momento, que la Constitución vigente contenga un úcase de esa naturaleza,
producto de la mente enfermisa de este vetusto faraón.
Sirva todo esto para reafirmar una vez más que con Castro no hay diálogo
posible, ni va a poner en escrutinio su régimen, él solo quiere
continuar en el poder mientras viva, con el pueblo cubano bajo su bota.
Parafraseando a los gladiadores romanos en el coliseo, antes de iniciar
los combates, se pudiera decir: "Ave emperador, los que están por nacer
te lanzan una trompetilla".
Arnaldo Ramos Lauzurique 62.02.06
Preso de conciencia del Grupo de los 75, en la prisión Nieves Morejon de
Sancti Spiritus. Sub Director del Instituto Cubano de Economistas
Independientes. Miembro de Honor de la Asamblea para Promover la
Sociedad Civil. *
Texto original de los Boletines del 1 al 4
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