|
RESOLUCIÓN GENERAL DE LA
ASAMBLEA PARA PROMOVER LA SOCIEDAD CIVIL
La
reunión general de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil
(APSC), tras debatir pormenorizadamente en su Asamblea Nacional el
proyecto de resolución general presentado por el Grupo Ejecutivo,
ACUERDA:
1.- Sobre los Presos Políticos
1.1 - Ratificar la
posición que siempre ha mantenido la Asamblea para Promover la
Sociedad Civil, en el sentido de demandar la excarcelación inmediata
de todos los presos políticos, sin listas, plazos ni exclusiones.
1.2 - Reclamar que esas
liberaciones sean realmente incondicionales y sin destierro, para lo
cual ellas deben ser concedidas por medio de una disposición legal
no revocable.
1.3 - Considerar que el
tema de los presos políticos debe continuar siendo el primero en la
agenda de cualquier actividad de la APSC, y que, mientras no salga
en libertad el último de ellos, no deben cesar el monitoreo de su
situación, los actos en reclamo de su libertad, ni las protestas por
los abusos que sufren.
1.4 - Partir de la base de
que, para que la excarcelación de los actuales presos políticos no
se convierta en una burla, es menester que no se produzcan nuevos
encarcelamientos de ciudadanos por el solo hecho de expresar
pacíficamente sus discrepancias con el sistema imperante.
2.- Sobre la Democratización de Cuba
2.1 - Proclamar que el
régimen que impera hoy en Cuba —el que se autodeclara
marxista-leninista— debe ser catalogado entre las modalidades
estalinistas de ese tipo de sistema.
2.2 - Reconocer que, por
consiguiente, se trata de un régimen totalitario y netamente
antidemocrático.
2.3 - Considerar que la misma valoración es aplicable a la llamada
Constitución socialista, que constituye la piedra angular del
sistema jurídico totalitario, y cuyas deficiencias sobresalen de
modo especial al compararla con la última carta magna que el pueblo
de Cuba se dio democráticamente: la admirable Constitución de
1940;
2.4 - Estimar que los mismos calificativos de totalitarios y
antidemocráticos son aplicables al régimen de partido único y al
sistema electoral vigente (en el que —a nivel nacional y provincial—
impera el principio del candidato único para cada cargo a cubrir).
2.5 - Demandar el inmediato retorno de nuestra Patria a sus
tradiciones democráticas de pluralidad de partidos, programas,
ideologías políticas y candidatos.
2.6 - Rechazar cualquier discriminación de los ciudadanos por sus
ideas políticas, así como cualquier disposición que implique
autoridad de algún partido político sobre el conjunto de la
sociedad.
2.7 - Proclamar la plena cubanía de los compatriotas exiliados y su
condición inalienable de miembros de la Nación Cubana, y demandar
que se les reconozca el libre acceso al sufragio activo y pasivo y
demás derechos ciudadanos, sin sujeción a plazos de residencia en
Cuba u otros requisitos.
3.- Sobre los Derechos Humanos
3.1 - Proclamar el total apoyo de la Asamblea para Promover la
Sociedad Civil a la Declaración Universal de los Derechos Humanos,
documento del que la República de Cuba fue gestora y firmante; y
demandar que el gobierno cubano respete integralmente dicho
documento internacional y sus treinta artículos
3.2 - Apoyar todos los esfuerzos que se realizan para que el pueblo
cubano gane una conciencia cada vez mayor acerca de los derechos que
posee y que le son conculcados sistemáticamente por el gobierno
actual; y respaldar la publicación del plegable con comentarios a
los distintos preceptos de dicha Declaración Universal, elaborado en
los marcos de la APSC.
4.- Sobre la Pena de Muerte
4.1 - Demandar del actual
gobierno cubano la abolición inmediata de la pena de muerte.
4.2 - Reclamar de las autoridades la conmutación de las penas de
muerte que penden sobre muchos compatriotas desde hace años, y
demandar que cesen los tratos particularmente malos que sufren esas
personas, los cuales las han llevado incluso a atentar contra su
propia integridad física, mediante actos tales como la
automutilación de ambas manos, de los ojos, etcétera.
4.3 - Mantener una constante denuncia de los innumerables abusos
perpetrados por este régimen por medio de la aplicación de la pena
de muerte, desde las ejecuciones sumarísimas que comenzaron el mismo
primero de enero de 1959, hasta las perpetradas en el Marzo Negro
del 2003 en las personas de tres compatriotas que, sin derramar
sangre, intentaron huir del país secuestrando una embarcación.
5. - Sobre la Apertura Económica
5.1 - Reconocer que la economía cubana se encuentra actualmente en
una situación de franca crisis, consecuencia directa del inoperante
sistema económico implantado y mantenido por el régimen actual, la
cual es irrevocable mientras no se realicen los cambios necesarios;
en ella influye el hecho de que no existe un modelo económico a
seguir, así como que lo que predomina, cuando el gobierno adopta
decisiones, es la improvisación.
5.2 - Constatar que, para el actual régimen, la política es más
importante que la economía.
5.3 - Proclamar la imperiosa necesidad de realizar cambios
económicos profundos que otorguen libertad económica a los
ciudadanos, lo que redundará en el desarrollo de la sociedad civil y
la democratización del país.
5.4 - Destacar especialmente, dentro de los cambios que el país
necesita, los dirigidos a fomentar de inmediato la inversión
extranjera, para sustentar el desarrollo sostenible del país con el
fin de incrementar lo más rápido posible el poder de compra y las
exportaciones.
6.- Sobre la Política Gubernamental Actual
6.1 - Proclamar que lo que el régimen imperante ha venido en llamar
Batalla de Ideas no es ni una cosa ni la otra: no es batalla,
porque de antemano se descalifica como adversario o interlocutor
válido a cualquiera que discrepe y porque se niega hasta la mera
posibilidad de que aporte alguna iniciativa digna de debate; y no es
de ideas, porque las autoridades, basándose en las obsoletas teorías
marxistas-leninistas, enarbolan una sola idea, que es la única a la
que tiene acceso el pueblo.
6.2 - Declarar, en ese contexto, que la supuesta Batalla de Ideas
no es más que una intensa ofensiva propagandística dirigida
fundamentalmente a tratar de ocultar la total orfandad de discurso
político en que ha caído el régimen a raíz de la disolución del
antiguo campo socialista, así como la demostración irrefutable de la
inviabilidad de las ideas marxistas-leninistas y de la absoluta
ineficiencia del sistema dirigista de inspiración comunista.
6.3 - Tomar nota de la intensísima campaña propagandística desatada
por el gobierno en contra del terrorismo. Emplazarlo, con ese
motivo, a que, para demostrar un verdadero rechazo a ese flagelo del
mundo actual, adopte medidas como las siguientes:
·
Colaborar de manera concreta con
los esfuerzos que llevan a cabo otros países y la comunidad
internacional en su conjunto en contra del terrorismo.
·
Expulsar de Cuba a los miembros de
la organización vasca ETA, así como a cualesquiera otros extranjeros
terroristas que hayan encontrado refugio aquí.
·
Retirar los monumentos erigidos en
honor de personajes tales como: Sergio González (El Curita),
Urselia Díaz Báez y los demás que, entre otras actividades en contra
del régimen de Batista, se hayan dedicado a detonar bombas en
hoteles, cines, calles, parques y otros sitios públicos.
·
Reconocer que, además de las
referidas actividades realizadas antes del triunfo revolucionario de
enero de 1959, con posterioridad a esa fecha el actual gobierno
cubano ha propiciado el entrenamiento de miles de personas —muchas
de ellas extranjeras, en especial ciudadanos de países hermanos de
Latinoamérica— en actividades tales como el uso de armas de fuego y
la elaboración y colocación de bombas; esos conocimientos han sido
utilizados —entre otras cosas— en la realización de atentados
personales, y otros actos terroristas por parte de organizaciones
subversivas que han contado también con la protección, el
financiamiento y el aliento de autoridades cubanas.
·
Presentar disculpas públicas a los
familiares de los muertos en el hundimiento del remolcador 13 de
Marzo y en las avionetas derribadas el 24 de febrero de 1996,
así como de los fusilados en procesos sumarios y de otras víctimas.
·
Reconocer que las organizaciones de
la disidencia interna repudian totalmente los métodos terroristas de
lucha.
6.4 - Declarar que la desproporcionada ofensiva propagandística
desatada con motivo de la proyectada venta a toda la población de
ollas, sus juntas, sardinas y chocolatines, así como las
expectativas que esas promesas han despertado en determinados
segmentos de la población, reflejan el grado de subconsumo, penuria
generalizada y dependencia total del Estado en que ha caído el
pueblo cubano, lo que le permite al gobierno la manipulación de las
masas.
6.5 - Declarar, en relación con los incrementos realizados a las
prestaciones de seguridad social y los que se han anunciado para los
salarios, que:
·
Esos incrementos, aunque reducen en
algo la escualidez de los ingresos nominales obtenidos por nuestros
compatriotas, no permitirán que esas prestaciones y salarios se
acerquen siquiera al límite de pobreza reconocido por la ONU y otras
entidades internacionales.
·
El aumento ad libitum de las
mensualidades que se pagan, si no va acompañado de un incremento en
la producción de bienes y servicios, sólo puede conducir a la
inflación, el recrudecimiento de la crisis financiera, el
desabastecimiento y otros males económicos.
7.- Sobre el Trabajo Anterior de la APSC
7.1 - Constatar los grandes esfuerzos realizados para desarrollar el
trabajo de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil, desde su
surgimiento en el año 2000 y hasta el momento actual.
7.2 - Aprobar en términos generales el trabajo desplegado por los
distintos órganos de la Asamblea —de modo especial el realizado por
su Grupo Ejecutivo—, así como el apoyo de los compatriotas de la
Nación Cubana en el Exilio.
7.3 - Felicitar a todos los dirigentes y miembros de la Asamblea que
desplegaron esfuerzos efectivos para garantizar la celebración de la
reunión general, y de modo especial a los que han tenido que sortear
tantas dificultades para viajar hasta la sede de este encuentro.
7.4 - Constatar que la celebración en la ciudad de La Habana, los
días 20 y 21 de mayo de 2005, de la reunión general de la Asamblea
para Promover la Sociedad Civil, con la cual han estado vinculados
directamente —bien por su condición de miembros, bien por su calidad
de invitados— los representantes de la gran mayoría de las
organizaciones disidentes, ha demostrado ser importantísima para la
causa del desarrollo de la sociedad civil cubana y del cambio
pacífico hacia la democracia.
8- Sobre el Ulterior Trabajo de la APSC
8.1 - Declarar que la reunión general celebrada los días 20 y 21 de
mayo de 2005, pese a su indudable importancia, sólo constituye el
paso previo indispensable para la nueva etapa de lucha pacífica que
la Asamblea para Promover la Sociedad Civil iniciará el 22 de mayo
de 2005.
8.2 - Proclamar que la unión indisoluble entre los demócratas
cubanos que residen en el Archipiélago y aquellos que viven en el
Exilio representa un elemento fundamental en la lucha pacífica
conjunta que todos libramos en pro de un cambio democrático, y que,
por consiguiente, la Asamblea para Promover la Sociedad Civil hará
todo cuanto esté a su alcance para consolidar aún más esa unión.
8.3 Crear, como célula fundamental de la APSC, la agrupación cívica
comunitaria (ACC), con el objetivo de luchar a nivel local en pro
del fomento del amor al prójimo, los principios éticos y el
patriotismo.
8.4 - Encomendar a la Asamblea Nacional y al Secretariado Ejecutivo
que realicen las gestiones que estén a su alcance para obtener ayuda
destinada a impulsar el trabajo de las farmacias y las bibliotecas
independientes y a extenderlo por toda la República, propiciando el
acercamiento de unas y otras al ciudadano común.
8.5 - Crear una agencia de prensa y una revista de la Asamblea,
orientadas al público en general, tanto dentro como fuera del país.
9.- Sobre la Unidad de la Disidencia Interna
9.1 - Aprobar de modo especial la línea mantenida hasta el momento
por la Asamblea para Promover la Sociedad Civil, en el sentido de
ser una coalición incluyente.
9.2 - Constatar que tanto la misma reunión general de los días 20 y
21 de mayo de 2005 como su etapa de preparación, han constituido una
demostración elocuente e irrefutable de la actitud unitaria,
dialogante y concertadora que la Asamblea para Promover la Sociedad
Civil ha mantenido ante otras fuerzas democráticas de la Nación
Cubana.
9.3 - Continuar manteniendo en lo adelante la línea unitaria de la
Asamblea para Promover la Sociedad Civil con respecto a otras
agrupaciones y organizaciones que igualmente deseen sostener
vínculos con la APSC, lo que puede implicar la realización de
actividades comunes, la emisión de documentos conjuntos, el apoyo
mutuo, la concertación de acuerdos puntuales y otras actividades
unitarias, sin más condiciones que el enfrentamiento claro al
régimen totalitario, el apoyo a todos los presos políticos, el
desarrollo de la sociedad civil, y el respeto de unos por otros, así
como a la autonomía interna de cada entidad.
10.- Sobre el documento La Patria es de Todos
10.1 - Utilizar los medios que estén al alcance de la Asamblea para
Promover la Sociedad Civil, a fin de que el documento La Patria
es de Todos sea reeditado en cantidades suficientes para ser
distribuido lo más ampliamente posible entre los ciudadanos, habida
cuenta de que ese escrito ha sido aprobado por las diferentes
comisiones de la Asamblea que abordaron ese tema, las cuales
reconocieron —por una parte— lo acertado de los análisis y
señalamientos que él contiene (en particular en los temas políticos,
económicos, jurídicos, históricos y medioambientales), y —por otra
parte— la vigencia de sus planteamientos.
10.2 - Declarar que el título de la referida obra (la oración “La
Patria es de Todos”) y la frase “Vamos a abrir la puerta” sean los
lemas rectores de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil.
Conclusión
Los
delegados a la reunión general de la Asamblea para Promover la
Sociedad Civil, ante los símbolos patrios que han presidido este
evento, que nuestros próceres enarbolaron en la lucha por la
independencia de la Patria, y que han servido de guía y aliento a
todo el pueblo cubano, proclamamos de modo solemne nuestra firme
disposición a continuar sin claudicaciones nuestra lucha pacífica en
pro de la democratización de nuestra Patria, manteniendo con la
parte de la Nación Cubana que se encuentra en el exilio nuestros
indisolubles lazos de amor y fraternidad. Es plenamente válida y
tiene absoluta vigencia la frase lapidaria del Apóstol Martí:
Para Cuba ya es hora.
La Habana, 21 de mayo de 2005.
|